viernes, 15 de marzo de 2013

La (vieja) escuela de Popovich

Este es un artículo publicado en nba.com de Isabel Tabernero, una periodista con mucha experiencia como crítica de la NBA y sin pelos en la lengua.
En él habla de la situación actual de los Spurns, el equipo al que nadie le hace caso, el equipo que tras más de 10 años sigue con las mismas bases y el equipo que lleva más de un 70% de victorias liderando la liga.




Son viejos, tienen achaques constantes y les dan un par de años más de supervivencia como mucho... desde hace más o menos diez.

Su entrenador es un cascarrabias, alguna de sus estrellas no es ni sombra de lo que fue, hay quien está pasado de peso, a otro le falta sangre en cancha, uno de los buenos ni juega de titular.

No son demasiado populares, no dan récords de audiencia, más bien batacazos de audiencia. No son los Celtics. No son los Lakers. No triunfan en las apuestas. Su fórmula está agotada hace tiempo... pero lideran la Liga con cerca del 80 por ciento de victorias, han convertido su cancha en un fortín donde no gana casi nadie y además hacen buen baloncesto. Vuelve el extraño fenómeno San Antonio Spurs. He aquí las viejas y poderosas razones de su éxito.

Popovich. 64 años (parece más mayor). 17 años en la Liga y 17 años en San Antonio. Se enfada con razón y con facilidad, y gana los partidos también sin problemas. 70 % de victorias en Liga y 60 en Playoffs en su carrera.

Duncan. 36 años. 16 años en la Liga y 16 años en San Antonio. El mejor 'cuatro' de la historia venido a menos hace tiempo ya, sigue siendo, sin duda, uno de los mejores ala-pívots. Un jugador del futuro en el presente.

Ginóbili. 35 años. 11 años en la Liga y 11 años en San Antonio. El jugador sin ego o el factor microondas que hace lo mismo cada noche y cada noche le sale bien.

Parker. 30 años. 12 años en la Liga y 12 años en San Antonio. El mejor base de la NBA en estos momentos, opinión de Popovich (y de quien escribe). El líder.

Los que rotan, los que suman. Danny Green, DeJuan Blair, Kawhi Leonard, Thiago Splitter, Stephen Jackson, Boris Diaw, Gary Neal y hasta Matt Bonner.

Con estos mimbres y el apoyo incondicional de ese pabellón, el AT&T Center, los Spurs juegan bien y ganan pese a luchar contra los elementos: las lesiones, la edad, lo injusto del calendario, lo limitado de la plantilla, la superioridad (pura matemática, pura física) de otras franquicias como Miami. Popovich se enfada con la Liga, ironiza, reserva jugadores, pierde los papeles, pero gana, casi siempre gana. Los jugadores tienen el sistema tan bien aprendido que las posibilidades de fallo son escasas y así, pese a los elementos, lo normal es que ganen. Sobre todo si juega Tony Parker (y hasta ahora no falla), base que además de crear y repartir juego, nunca se esconde, progresa cada año, es una gran opción ofensiva, la primera, y se crece en los momentos decisivos. 21 puntos, casi 8 asistencias, 53,4% en tiro (del 48% de la temporada anterior) y 38% en triples (respecto al 23% de 2012), 3 rebotes, 1 robo. Puede que no sea, o puede que sí, el mejor base de la Liga, cuestión de gustos, pero de lo que no hay duda es de que es el más ninguneado, como su equipo. Y puede que ahí esté precisamente la clave del éxito de los texanos. "Nunca dan un peso por nosotros", dijo hace pocos días Manu Ginóbili. "Lo que toca es seguir siendo humildes", añade. La lección de Popovich bien aprendida. Normal, este equipo ha ganado tres y cuatro anillos haciéndole caso.


1 comentario:

  1. Tot absolutament cert, i per aixó m'encanta que guanyin. Peró quan els engantxa als playoffs un equip jove no poden amb ell. Van ser els grizzlies fa dos anys, els thunder l'any passat i tornarà a passar aquest any. El dubte és si seran els Nuggets o els Thunder. Als Heat no hi arriben.

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